El polvo metálico adecuado depende del proceso final, del comportamiento esperado en producción y de las exigencias de la pieza. El precio importa, pero la cualificación industrial depende sobre todo de la repetibilidad.
Empiece por la distribución granulométrica
La granulometría influye en el empaquetamiento, la densidad aparente, la sinterización, la respuesta a la fusión y el acabado superficial. Los polvos finos aumentan la reactividad; los cortes más gruesos pueden mejorar alimentación, flujo y estabilidad dimensional.
Ajuste la morfología al proceso
Las partículas irregulares pueden ayudar a la resistencia en verde y al anclaje mecánico. Los grados semiesféricos equilibran compactabilidad y fluidez. Los polvos esféricos se prefieren cuando son críticos la extensión controlada y la alimentación uniforme.
MEPOSO puede apoyar la selección de grado, el muestreo y la comparación técnica para la cualificación industrial.